Siempre he pensado que los niños y los duendes tienen mucho en común: son traviesos y cambian tu vida. De hecho, si a mi hijo Santiago lo vistes de verde y le pones un sombrero, pasaría por uno de ellos sin lugar a dudas. De un duende de los guapos, por supuesto.
Yo creo que sus pasitos correteando y las risitas que sueltan suenan igual en nuestro mundo y el mundo "duendil". Y creo que entre ellos se entienden, que alguna que otra vez juegan, y que sin duda, se encubren travesuras. Tiendo a confundir sus sonidos.
También existen duendes adultos, por supuesto, pero no los tengo tan "calaos". Aunque sé a ciencia cierta que por aquí circula uno. Y muy grande, por cierto. Es el más descarado dejando huellas en la cocina...
En el quito cumpleaños de mi hijo mayor decidí hacer un bizcocho para celebrar su cumple con sus compañeros. En este colegio prefieren bizcochos a tartas más elaboradas, primero, porque suelen gustar más a los niños, y segundo, porque son más sanos.
Allí pude certificar que, definitivamente, son como nuestros seres de fantasía: corren, juegan y te la juegan. Se a ciencia cierta que les encantan los colores (como a los duendes), ya que fueron todos flechados a los confetis de azúcar. Dejo receta y procedimiento.
¿Qué vais a necesitar?
Dos bizcochos, uno en molde alargado, de plum cake, y otro en molde de corona. La receta puede ser del bizcocho que más os guste, el que hagáis en casa. Yo hice el de yogur de toda la vida, un clásico. Os pongo los ingredientes para un bizcocho. Como son dos moldes, pues tenéis que hacer dos. Os lo aviso, porque a más de uno os veo repartiendo la masa de un bizcocho en los dos molde. Lo veo, lo veo.... Así que no, estos ingredientes son para uno de los moldes. Para el otro, pues hay que repetir.
Así pues necesitaremos:
Un yogur natural o de vainilla, o de limón, el que uséis y os guste más.
3 huevos.
Una medida de yogur de aceite.
2 de azúcar.
3 de harina de repostería.
Un sobre de levadura química.
Un poco de vainilla, si os gusta.
Para decorar, azúcar glass y confetis de colores.. O lo que tengamos por casa, vamos. Al gusto de cada uno.
Vertemos en el molde, y al horno, a 180º, unos 20-25 minutos, calor arriba y abajo. Si nos caben los dos moldes a la vez, estupendo, que hay que ahorrar luz.
Después procederemos al montaje. Pongo dibujo, "mu" rústico, "mu" rústico... Pero es que escribo todo esto con dos niños encima y no me da tiempo a pasarlo a ordenador... Pero bueno, sarna con gusto no pica, ...
Pues nada, ahora sólo queda espolvorear por encima azúcar glass por encima y los confetis y ¡listo! Que no se diga que es difícil apañar una tarta de cumpleaños.
Así que nada, lo de siempre. Espero que os haya gustado, y si tenéis alguna duda, no dudéis en preguntar. ¡A disfrutar!


















